Te presentamos la segunda parte del Serena-mente.
Este quiere ser un desarrollo de la filosofía no-dual de Spinoza.
Este filósofo se mantiene en la estela estoica y es, para nosotros, el más coherente y bello de esta escuela. Por este motivo, lo hemos escogido como inspiración y camino.
Habiendo hecho un recorrido de autoconocimiento a través de la primera parte del Serena-mente es el momento de continuar profundizando en las repercusiones de las enseñanzas no-duales de la escuela estoica.
¿Recuerdas? No somos lo que pensamos, creemos, sentimos. No somos, tampoco, nuestras relacionas o nuestro cuerpo. Tampoco, incluso, aquello que rechazamos o aceptamos.
En el Serenamente I finalizamos aquí, no somos todo aquello a lo que, generalmente, nos apegamos.
Ahora es el momento de ahondar en el desvelo de nuestra íntima naturaleza, el Contento o el Impulso Vital.
Spinoza desarrolla un camino para descubrir nuestra plenitud interna, a la que llama estado de bienaventuranza. Lo hace, entre otras maneras, reivindicando lo corporal y este va a ser también nuestro recorrido.
Incorporar a Spinoza en el sendero del Serena-mente es ligar el estoicismo y el autoconocimiento a la tradición no-dual de la filosofía Occidental.